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jueves, 16 de marzo de 2017

Hologramas que te transportan

1- Hologramas: Las gafas Hololens pueden proyectar imágenes 3D sobre el mundo real. ¡Y hasta juegos!Microsoft nos sorprendió a todos con las Hololens, unas gafas que proyectan hologramas en tu campo de visión y mezclan el mundo virtual con el real (la “realidad aumentada”). 
Los usos posibles son muchos. Por ejemplo, como ya han mostrado podrías jugar al Minecraft y ver como los bloques aparecen sobre tu mesa, pudiendo interactuar con ellos señalándolos. O también diseñar objetos 3D moldeándolos con tus manos.  Es más, hasta podrías simular estar en otros entornos, como Marte (en la NASA ya lo están usando). Y es que los hologramas ya no son cosa del futuro.

¿Magia? No, las Hololens son un ordenador dentro de unas gafas que por medio de un sistema de cámaras similar al Kinect y pantallas transparentes crean la ilusión de “hologramas”. Y ahí radica su punto fuerte, ya que te puedes pasear por donde quieras porque son ¡completamente independientes! Las esperamos, junto a Windows 10, para algún momento de 2015.

Pero no termina todo en Microsoft. Google está apoyando una empresa llamada Magic Leap que está creando su propio visor de hologramas. En principio es parecido a Hololens, y si bien nos están tentando con algunos vídeos espectaculares, todavía no las vimos en acción. ¿Llegarán a ser realidad? Por ahora, Hololens es la mejor apuesta.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Curar la sed del mundo con agua de mar


Hoy en día ya existen grandes proyectos para desalinizar el agua marina y utilizarla como agua potable. Para el 2030, estos proyectos crecerán a escala industrial, echando mano de los recursos de energías renovables para su operación, como la energía solar y células fotovoltáicas. Los expertos afirman que los déficits de agua potable en grandes zonas del planeta serán historia para finales de la década del 2030.

Es probable que nuestro entendimiento de lo que debería ser el futuro de nuestra civilización esté menos relacionado con buscar la producción en masa de autos voladores y concentrarnos en soluciones de salud y alimentación que posibiliten la vida en el planeta tal como la conocemos.

Máquinas militares autónomas



Aunque podría parecer una fantasía de tipo Terminator, hoy en día ya existen sistemas no controlados con humanos que tienen potencial militar, táctico y estratégico. El Aegis Combat System, que ya está en funcionamiento, tiene un sistema no vigilado por operadores humanos que detecta automáticamente lanzamientos de misiles enemigos para interceptarlos y destruirlos, además del sistema REDOWL, que se encarga de buscar y eliminar francotiradores enemigos en zonas de guerra.

Naturalmente las mayores preocupaciones vienen por el lado ético más que técnico, aunque la tecnología militar ha sido, históricamente, una de las que avanza con mayor velocidad y que posibilita el poderío tecnológico de un país o grupo sobre otros.

Internet interplanetario



Las misiones tripuladas a Marte serán una realidad para el 2030, ya sea en proyectos de exploración de la NASA o de colonización interplanetaria, como el proyecto MarsOne de la empresa Virgin, que planea llevar una tripulación civil al planeta rojo. Sin embargo, la comunicación entre Marte y la Tierra también puede ser vista como la primera forma de contacto interplanetario que haya emprendido el hombre, con lo que habrá multitud de necesidades técnicas que resolver.

martes, 14 de marzo de 2017

Gorra con panel solar

Cuando uno piensa que lo ha visto todo llega el mundo del crowdfounding para dar un paso más allá. Como si de un anuncio de teletienda se tratase, plataformas como Indegogo o Kickstarter nos han ofrecido todo tipo de soluciones a problemas que ni siquiera sabíamos que teníamos.
Este es el caso de solsol, una revolucionaria gorra que pasó por Indiegogo. A diferencia de otras, ésta incorpora un panel solar en su visera para convertir la luz en energía con la que cargar cualquier cosa que se conecte por USB. Desde el teléfono hasta la GoPro o una batería portátil.

La intersección entre el “swag” y la conciencia ecológica

 
Como no podía ser de otra forma, el proyecto ha salido de una ciudad como Los Ángeles donde hay más de 3250 horas de sol al año. Desde la empresa garantizan que en la actualidad puede cargar a un ritmo de 200 mAh por hora (depende de la fuerza del sol), aunque ya están trabajando en una nueva versión que permita mejorar el rendimiento.
Además del panel, la gorra incorpora un puerto USB tipo A (el de toda la vida vaya) al que podemos conectar el cable de cualquier dispositivo electrónico. De esta forma podemos cargar nuestro teléfono mientras sacas unas panorámicas. Lo malo es que, para evitar ser demasiado pesada, la gorra no incorpora ningún tipo de batería por lo que tenemos que ir con el cable colgando si queremos cargar algo.
Lo bueno es que no sólo funciona cuando la llevas puesta en la cabeza, también la puedes dejar al sol mientras tu te quedas bajo la sombra de algún frondoso árbol.

Animales virtuales con mentes digitales


Aunque emular un cerebro humano está aún muy por encima de las capacidades de la tecnología actual, proyectos actuales como OpenWorm buscan digitalizar el cerebro de un gusano, por lo que pronto comenzarán los experimentos para emular las funciones neuronales de organismos más complejos, como mamíferos. Las mentes digitales de los animales podrían ser "subidas" a una interfaz robótica, revolucionando nuestra relación con las mascotas y permitiéndonos comprender mejor la evolución de las especies.

Asistentes personales con Inteligencia Artificial


El programa Siri para los más recientes modelos de Apple será solamente el ancestro de los asistentes personales de las siguientes generaciones de dispositivos y computación personalizada. Ubicuos, capaces de adaptarse y comprender las necesidades precisas de los usuarios, estos asistentes serán capaces de comportarse como nosotros lo haríamos al responder emails y acordar citas, llevando una agenda por ellos mismos e informándonos sobre ella, como un auténtico asistente personal. Dvorsky advierte, sin embargo, que debemos cuidar qué grado de autonomía le damos a nuestros clones virtuales.